La desigualdad de género en la representación política latinoamericana: la región de Puno

Por María Candelaria Quispe Ponce

En el libro recientemente editado por el Instituto Interamericano de Derechos Humanos “Derechos políticos de las mujeres: avances y buenas prácticas en El Salvador, Costa Rica y Panamá” (2016) se afirma –sobre la base de los datos suministrados por la Unión Interparlamentaria (UIP)– que en América Latina se está produciendo un avance progresivo en el ámbito de la representación política de las mujeres en los Parlamentos. Así, en la actualidad el promedio porcentual se sitúa en un 25,2%, cifra nada desdeñable si tenemos en consideración que en los noventa apenas llegaba al 9,1% (ONU Mujeres, 2015). Sin embargo, este avance progresivo no es tal en la Región peruana de Puno que, en el periodo legislativo 2016-2021, contará entre sus representantes ante el Poder Legislativo, exclusivamente con hombres– los cinco congresistas electos el pasado 11 de abril son hombres: Alberto Quintanilla Chacón, Oracio Pacori Mamani, Edilberto Curro López (Frente Amplio) Lucio Ávila Rojas y Moisés Mamani Colquehuanca (Frente Popular)–, produciéndose de esta manera una controvertida consolidación de la hegemonía masculina en la ostentación y el ejercicio del poder político del que venían ya disfrutando en sede de los gobiernos locales, ámbito en el que las 13 alcaldías provinciales y las 96 distritales están dirigidas de forma exclusiva por hombres (Quispe Ponce, 2014), alejándose ampliamente inclusive del ínfimo promedio del 12% de alcaldías encabezadas por mujeres en América Latina.

A partir de esta evidencia empírica, en este artículo destacaremos tres cuestiones. En primer lugar, la grave disparidad que se viene produciendo en la consecución de la igualdad, en este caso concreto, en el proceso de incremento de la presencia femenina en el ámbito de la representación política parlamentaria a la que ya hacía alusión ONU Mujeres (2015) en su estudio La hora de la igualdad sustantiva. Participación política de las mujeres en América Latina y el Caribe Hispano, en el que se advertía que, tras de la implementación de las cuotas de género, aunque la media de Parlamentarias en la región latinoamericana sea la más alta en el mundo, después de los países nórdicos –en este estudio se señala que a septiembre de 2015 ascendía a un 27,7%– dicho progreso continúa siendo “lento y heterogéneo entre y al interior de los países de la Región”. En efecto, mientras en un país cercano como Bolivia las mujeres cuentan ya con una representación parlamentaria paritaria –Chile y Brasil tienen como jefas del Ejecutivo a dos mujeres: Michelle Bachelet y Dilma Rousseff– en Perú aunque en el promedio nacional se vislumbre cierto avance en relación con el periodo anterior (2011-2016), al haberse incrementado en 6 el número de Parlamentarias: de 28 a 34 para el periodo 2016-2021. Sin embargo, en el ámbito interno, a nivel de las regiones se observa un problema de infrarrepresentación que pone en cuestión la legitimidad democrática (Cobo, 2004): 9 de las 25 Regiones entre las que, lamentablemente, se sitúa la Región Puno –los otros distritos electorales son Apurímac, Cajamarca, Huancavelica, Madre de Dios, Pasco, Tacna, Tumbes y Ucayali– no contarán con mujeres entre sus representantes al Parlamento.

En segundo lugar, es preciso poner de relieve que, en América Latina, no obstante el fortalecimiento de la democracia y el crecimiento económico registrados en la última década –además de la reducción del número de personas que viven en situación de pobreza– no se ha conseguido aún disminuir las enormes desigualdades socio-económicas, y de género. En este último caso, además de la persistente desigualdad de hombres y mujeres, se acentúan también las desigualdades entre mujeres: la feminización de la supervivencia (Sassen, 2003) y de la pobreza dan buena cuenta de ello. De este modo, no sin razón, América Latina continúa ostentando un penoso primer lugar como la región más desigual del planeta (Casas, Muñoz-Pogossian y Vidaurri, 2014: 55). Como se aprecia de los datos reseñados en los párrafos precedentes, estas desigualdades afectan de manera significativa y absolutamente negativa a la gran mayoría de mujeres de la Región Puno, en ese sentido, la infrarrepresentación en las instancias de toma de decisiones y la falta injustificada de poder no son sino epifenómenos del grave problema de opresión y discriminación en el que se encuentran situadas (Barrère, 2014). En este escenario, un gran número de puneñas se sitúa en un peligroso cruce de ejes de discriminación: de sexo-género, situación económica y origen étnico (Crenshaw, 1989), para cuya problemática, las medidas de acción positiva como las cuotas de género, sin duda necesarias, se muestran insuficientes, demandándose de parte de los poderes públicos tanto a nivel nacional como regional, medidas de acción positivas que tomen en consideración la situación concreta de los distintos ejes de opresión y discriminación que afectan a las mujeres puneñas.

En tercer lugar, en contraste con la tendencia registrada en la Región latinoamericana que vira hacia la derecha –giro iniciado en Argentina en noviembre pasado, con perspectivas a reforzarse con los sucesos de Brasil en el que se ha iniciado un proceso de destitución contra Rousseff– cualquiera sea el resultado de la segunda vuelta de les elecciones presidenciales el próximo 05 de junio, Perú consolidará esta derechización, que acabará con la era dorada de la izquierda latinoamericana (Cúe y Fowks, 2016); en tanto que la Región Puno destaca –al igual que el resto de la Sierra del Sur y Centro de Perú– por haber elegido de forma mayoritaria a candidatos de izquierda: no sólo tres de los cinco representantes parlamentarios son de esa tendencia política –aunque a más de uno habría que pedirle que responda a la interrogante que magníficamente formulara uno de los autores que mejor conoce la obra de Marx, Gerald Cohen: “Si eres igualitarista ¿Cómo es que eres tan rico?”– sino que también ha dado su voto de forma mayoritaria a la candidata de la izquierda. En suma, esta dinámica propia de la Región Puno permite afirmar, para lo que en este artículo interesa destacar, que la población puneña, sin duda, ha mostrado conciencia de clase ya que los resultados electorales permiten inferir una clara pretensión de hacerle frente a las desigualdades sociales y económicas, pero lejos está aún de adoptar una conciencia de género que permita hacerle frente a la grave situación de discriminación y opresión –cuyo reflejo, si atendemos a la teorización efectuada por Pitkin (2014 [1967]), es la indudable exclusión de la representación política descriptiva– en la que se hallan situadas las mujeres en esta Región de Perú.

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Bibliografía:

BARRÈRE, M. A., (2014), El derecho antidiscriminatorio y sus límites. Especial referencia a la perspectiva iusfeminista, Grijley, Lima.

CASAS, K, MUÑOZ-POGOSSIAN, B. y VIDAURRI, M. (2014), “Consideraciones sobre la desigualdad política en las Américas”, en Desigualdad e inclusión social en las Américas, Organización de los Estados Americanos, pp. 55.76. Disponible en línea. https://www.oas.org/docs/desigualdad/LIBRO-DESIGUALDAD.pdf. Revisado el 16/04/2016.

COBO BEDIA, R. (2004), “Sexo, democracia y poder político”, Revista Feminismos, Nº 3, Alicante. Disponible en línea: http://rua.ua.es/dspace/bitstream/10045/3069/1/Feminismos_3_02.pdf. Revisado el 05/04/2016.

COHEN, G. (2001), Si eres igualitarista, ¿cómo es que eres tan rico?, Paidós, Barcelona.

CUÉ, C. y FOWKS, J. (2016), “Las elecciones en Perú refuerzan el cambio político en Latinoamérica”, El País, 12 de abril. Disponible en línea: http://internacional.elpais.com/internacional/2016/04/11/america/1460402763_343157.html. Revisado el 14/04/2016.

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ONU MUJERES, (2015), La hora de la igualdad sustantiva. Participación política de las mujeres en América Latina y el Caribe Hispano, México. Disponible en línea: http://www2.unwomen.org/~/media/field%20office%20americas/documentos/publicaciones/la%20hora%20de%20la%20iguldad%20sustantiva_180915_2.pdf?v=1&d=20150920T223831. Revisado el 14/02/2016.

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SASEN, S. (2003) Contrageografías de la globalización. Género y ciudadanía en los circuitos transfonterizos, Traficantes de Sueño, Madrid. Disponible en línea en:ttps://www.traficantes.net/sites/default/files/pdfs/Contrageografias%20de%20la%20globalizaci%C3%B3n-TdS.pdf. Revisado el 14/04/2016.

CRENSHAW, K. (1989): “Demarginalizing the Intersection of Race and Sex: A Black Feminist Critique of Antidiscrimination Doctrine, Feminist Theory and Antiracist Politics”, University of Chicago Legal Forum. Disponible en línea:http://chicagounbound.uchicago.edu/uclf/vol1989/iss1/8. Revisado el 04/04/2016.

 

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